23 junio 2021

Tres antivirales combinados ¿la nueva cura del coronavirus?

Científicos de la Universidad de Hong Kong combinaron 3 medicamentos y obtuvieron buenos resultados en más de 80 pacientes con COVID-19

Este viernes tracendió que el equipo de científicos de la Universidad de Hong Kong decidió combinar tres medicamentos antivirales utilizados para el tratamiento de pacientes con otros coronavirus. Según los resultados de este largo estudio que fueron publicados en la revista especializada The Lancet, parecen haber encontrado esperanzas para el mundo. Los científicos aseguran que la triple terapia antiviral rápidamente convirtió la carga viral en negativa en todas las muestras, reduciendo así la infecciosidad del paciente.

La mezcla es interferón beta-1b, lopinavir-ritonavir y ribavirina. Si se usa de manera combinada y en etapas tempranas de la enfermedad, ayudan a curar a las personas infectadas por el virus de la pandemia. Los especialistas expresaron que “La terapia antiviral triple convirtió rápidamente la carga viral en negativa en todas las muestras, reduciendo así la infecciosidad del paciente”. La investigación abarcó 127 casos, entre febrero y marzo de 2020, registrados en Hong Kong. De ellos, 86 pacientes fueron tratados con el trío de medicamentos, mientras que los 41 restantes fueron asignados como un grupo de comparación.

La mezcla es interferón beta-1b, lopinavir-ritonavir y ribavirina. Si se usa de manera combinada y en etapas tempranas de la enfermedad, ayudan a curar a las personas infectadas por el virus de la pandemia. Los especialistas expresaron que “La terapia antiviral triple convirtió rápidamente la carga viral en negativa en todas las muestras, reduciendo así la infecciosidad del paciente”. La investigación abarcó 127 casos, entre febrero y marzo de 2020, registrados en Hong Kong. De ellos, 86 pacientes fueron tratados con el trío de medicamentos, mientras que los 41 restantes fueron asignados como un grupo de comparación.

Según los estudios que fueron analizados, las personas que recibieron el tratamiento propuesto dieron negativo por coronavirus aproximadamente en siete días luego de haber presentado los primeros síntomas. Del mismo modo, esta alternativa redujo la duración de los síntomas entre cuatro y ocho días, marcando exitosamente el proceso de recuperación, a diferencia de los individuos que formaban parte del grupo de control. Los autores del ensayo publicado en The Lancet, explicaron que «La terapia antiviral triple temprana fue segura y superior al lopinavir-ritonavir sólo para aliviar los síntomas y acortar la duración de la eliminación del virus y la estancia hospitalaria en pacientes con COVID-19, de leve a moderado».

«Nuestro ensayo demuestra que el tratamiento precoz de coronavirus, en fases de leve a moderada, con esta combinación triple de antivirales puede suprimir rápidamente la cantidad de virus en el cuerpo de un paciente, aliviar los síntomas y reducir el riesgo para los trabajadores de la salud al disminuir la duración y cantidad de diseminación viral (cuando el virus es detectable y potencialmente transmisible). Asimismo, la combinación es segura y bien tolerada por los pacientes”, agregó Kwok-Yung Yuen, director de la investigación.

Los hallazgos sugieren que el interferón beta 1-b puede ser un componente clave del tratamiento combinado y merece una mayor investigación”, comentó Jenny Lo, del Hospital Ruttonjee en Hong Kong, coautora.

LA MUESTRA

La revista The Lancet, quienes publicaron el ensayo, explicó: “Entre el 10 de febrero y el 20 de marzo de 2020 se evaluaron 144 pacientes y se reclutaron 127 pacientes. El número de pacientes examinados representó el 80 por ciento de los casos confirmados de COVID-19 en Hong Kong durante este periodo. Nueve pacientes no cumplieron los criterios de inclusión (cuatro con arritmia cardíaca de segundo y tercer grado, dos con depresión severa y tres por embarazo) y ocho pacientes rechazaron el régimen de tratamiento”.

La investigación abarcó 127 casos, entre febrero y marzo de 2020, registrados en Hong Kong. “Un paciente en el grupo control requirió la suspensión de lopinavir – ritonavir debido a la alanina transaminasa seis veces mayor que el ULN después de 1 semana de tratamiento”, amplió. “La mediana de edad fue de 52 años (RIC 32-62); 68 (54 por ciento) pacientes eran hombres versus 59 (46 por ciento) mujeres. 51 (40 por ciento) pacientes tenían enfermedades subyacentes. La mediana del tiempo hasta el ingreso hospitalario desde el inicio de los síntomas fue de 5 días”.

RESULTADOS POSITIVOS

El ensayo, firmado por un amplio número de especialistas manifestó: “El tratamiento temprano con una combinación triple de antivirales moderadamente activos es apropiado para el tratamiento de COVID-19 porque la carga viral del SARS-CoV-2 alcanza su punto máximo en el momento del inicio de los síntomas. Esto es diferente a la situación de SARS y MERS cuando el tratamiento antiviral tiene tiempo para suprimir la carga viral antes de que alcance su punto máximo alrededor de los días 7-10 después del inicio de los síntomas”.

El perfil de carga viral del coronavirus es similar al de la influenza, que tiene una alta carga en el momento del inicio del tratamiento contra la influenza, explicaron. “La aparición de quasiespecies de virus de influenza resistentes durante el tratamiento se ha informado bien con el tratamiento con un solo fármaco por amantadina, baloxavir marboxil y oseltamivir en el contexto de influenza grave o enfermedades causadas por H5N1, H7N9, o en huéspedes inmunodeprimidos”. Por lo tanto, la combinación antiviral se consideró una opción razonable para mejorar el resultado de la influenza grave. De hecho, hemos demostrado previamente que una combinación de naproxeno y claritromicina, con actividad débil del virus de la gripe in vitro individualmente, cuando se combina con oseltamivir puede mejorar la morbilidad y la mortalidad y acortar la duración de la estancia hospitalaria en pacientes con neumonía por influenza A / H3N2″.

Asimismo agregaron “hemos demostrado previamente que una combinación de lopinavir – ritonavir y ribavirina redujo significativamente la mortalidad y la insuficiencia respiratoria en pacientes durante el brote de SARS de 2003. Por lo tanto, planteamos la hipótesis de que una combinación triple de medicamentos antivirales modestos podría suprimir rápidamente la alta dosis inicial carga viral, mejorar los parámetros clínicos y reducir el riesgo de los trabajadores de la salud al reducir la duración y la cantidad de la eliminación del virus de estos pacientes tratados”. El perfil de carga viral de COVID-19 es similar al de la influenza, que tiene una alta carga en el momento del inicio del tratamiento contra la influenza, explica el estudio.