1 marzo 2021

Tercera noche de disturbios de Wisconsin: Dos muertos por la violencia policial

Los enfrentamientos comenzaron cuando las fuerzas de seguridad trataron de dispersar a los concentrados frente al Palacio de Justicia.

Al menos dos personas han muerto y otra más ha resultado herida como resultado de los disparos realizados durante las protestas que se están registrando en Wisconsin, según ha informado el departamento de Policía de Kenosha, donde se han producido los hechos.

La ciudad estadounidense de Kenosha, en el estado de Wisconsin, vivió hasta la madrugada la tercera jornada consecutiva de disturbios como consecuencia de las protestas ciudadanas por la muerte de un afroamericano a manos de agentes de policía. La víctima, Jacob Blake, permanece ingresado en el Hospital Froedtert de Milwaukee en estado grave tras haber recibido varios disparos de la policía en un suceso que fue grabado en vídeo y ha causado conmoción en todo el país.

Los múltiples disparos por la espalda que recibió Jacob Blake lo tienen paralizado de la cintura para abajo, dijo su padre este martes. Los médicos no saben aún si la parálisis de la mitad inferior del cuerpo de Blake será permanente.

Los nuevos disturbios se iniciaron esta madrugada, casi dos horas después del inicio del toque de queda en Kenosha, a las 20.00 horas del martes hora local (01.00 GMT de hoy). Según informan las televisiones locales, miembros de la policía trataron con un megáfono de dispersar a un grupo de manifestantes que se había concentrado frente al Palacio de Justicia del Condado Kenosha y que estaban participando en una «asamblea ilegal».

La policía acabo lanzando gases lacrimógenos contra los reunidos, mientras se veía como decenas de antidisturbios salían desde la puerta principal del Palacio para contener a los manifestantes. Un grupo de medio centenar de agentes permanece rodeando el edificio oficial, que ya fue atacado la noche anterior, según relata la cadena CNN.

En un comunicado, la Policía ha señalado que hacia las 23.45 horas del martes tuvo que responder ante las informaciones de «disparos y múltiples víctimas de bala». Como resultado de este tiroteo, dos personas han muerto y una tercera más fue trasladada al hospital, pero su vida no corre peligro, ha precisado, asegurando que ya está en marcha una investigación.

Al amanecer se habían acabado los disparos de gases lacrimógenos, pero los bomberos seguían afanados en apagar los incendios del centro de Kenosha (Wisconsin). A esas horas ya empezaron a mezclarse con las excavadoras que retiraban los escombros que la víspera habían quedado reducidos a cenizas. La ira no tiene fin, mientras se sucedan los episodios de brutalidad policial.

El de Kenosha llega en un mal momento, con la población indignada por el asesinato de George Floyd en Milwaukee a final de mayo y movilizada para una gran marcha de protesta el viernes, cuando se cumplirán 57 años del mítico discurso de ‘Tengo un sueño’ que dio Martín Luther King en Washington, cuando 300.000 negros se dieron cita a los pies de Abraham Lincoln para reclamar sus derechos.

Tampoco ayuda la lenta respuesta de la Policía. Dos días después de publicarse el video en el que se ve claramente a los agentes seguir al joven de 29 años hasta su coche con la pistola desenfundada, agarrarle de la camiseta por la espalda y meterle siete tiros mientras se subía al vehículo, con tres de sus hijos de 3, 5 y 8 años en el asiento trasero, sigue sin haber una explicación oficial del incidente. Los agentes no llevaban cámaras, la ciudad esquivó esa inversión el año pasado por falta de presupuesto.

Las autoridades insisten en que están buscando otras posibles grabaciones y no darán información hasta que tengan más claro lo ocurrido, pero ese retraso hace pensar a muchos que intentan construir un caso de defensa propia. Lo único que podría justificar esos disparos es que Blake hubiera cogido un arma, pero nadie vio nada. Al comienzo del video se oye a uno de los agentes decir «¡suelta ese cuchillo!», pero incluso la persona que lo grabó dice no haber visto ningún arma.

Pelea familiar

Todo lo que se sabe, según un vecino que lo vio 15 minutos antes de que llegara la Policía, es que el domingo estaba haciendo una barbacoa con sus hijos cuando dos de las mujeres en la casa comenzaron a pelearse. Blake intentó separarlas y alguien llamó a la Policía. En la llamada, una persona sin identificar acusa a Blake de intentar marcharse con sus llaves y da la matrícula del coche. Los agentes llegaron rápidamente e intentaron retener a Blake, que ya había metido a sus hijos en el coche y no quería saber nada más de una pelea que empezaba a ponerse muy fea. Acabó en cuidados intensivos «con ocho agujeros en la espalda», dijo su padre, aunque en el vídeo sólo se oyen siete disparos.

Su primo Pauly escribió en Twitter que resistió bien la operación y luchaba por su vida en un hospital de Milwaukee, aunque estaba paralizado de la cintura para abajo. No se sabe si esa condición será temporal y la familia ya ha recaudado más de un millón de dólares para los gastos médicos.

El incendio que ha producido este episodio de brutalidad policial no sólo ha reavivado las cenizas del movimiento de Black Lives Matter, sino también las protestas que se llevan a cabo desde hace cinco meses en Louisville (Kentucky), donde Breonna Taylor fue asesinada por la policía mientras dormía en su cama. La joven ocupa la portada de la revista ‘Vanity Fair’ en septiembre.