9 marzo 2021

Rechazo de acreedores de la Argentina a la oferta de Ministro Guzmán

Ashmore, BlackRock, Fidelity y otros grandes fondos de inversión lo hicieron a través de un comunicado

ASHINGTON.- Tres grupos de bonistas rechazaron la oferta de canje de deuda del Gobierno de la Argentina , incluido los grandes fondos de inversión que negociaron con el Gobierno, y que se mostraron dispuestos a continuar con las discusiones para intentar llegar a un acuerdo, y evitar un nuevo default de la deuda.

El Comité de Acreedores de la Argentina, liderado por Greylock Capital , fue el primer grupo de inversores que rechazó formalmente la propuesta presentada la semana pasada por el ministro de Economía, Martín Guzmán. La oferta, según cálculos que circulan entre inversores en Wall Street, implica una quita superior al 60%. El Comité pidió además que haya negociaciones de “buena fe” .

Unas horas después, el principal grupo de acreedores del país, el “Grupo Argentina Ad Hoc”, integrado por Ashmore, BlackRock, Fidelity y otros grandes fondos de inversión que poseen más del 25% de la deuda emitida durante el gobierno de Mauricio Macri, y más del 15% de los bonos del último canje, también le negó su apoyo a la oferta oficial. Ese grupo indicó además que propuso un plan que ofrece un alivio en los pagos de la deuda de más de US$ 40.000 millones. El “Grupo Argentina Ad Hoc” incluye también a AllianceBernstein, Amundi Asset Management, T. Rowe Price Associates, Western Asset Management, y Wellington Management.

Al presentar la oferta oficial en la Quinta de Olivos, Guzmán ya había develado que los principales acreedores del país le dieron la espalda a su plan.

Al pulgar para abajo de esos dos grupos de inversores se sumó uno más, del “Grupo Ad Hoc de Titulares de Bonos de Canje de la Argentina”, fondos que poseen más del 16% del total de los bonos emitidos por la Argentina en los canjes de 2005 y 2010. Ese grupo está formado por unos 20 fondos de inversión liderados por Monarch, HBK Capital Management, Cyrus Capital Partners LP y VR Capital Group , entre otros inversores. Al igual que el Comité, esos fondos acusaron al Gobierno de hacer una propuesta “unilateral”, sin negociaciones de “buena fe”.

Por el contrario, el grupo de los los grandes fondos, que sí negociaron con Guzmán y su equipo, eludió ambos términos en su comunicado, y dijo que ha tratado de “colaborar constructivamente con las autoridades argentinas para diseñar un marco para la reestructuración de la deuda que el Grupo y la comunidad internacional de inversores en general puedan apoyar”.

El Grupo Argentina dijo que le propuso al Gobierno un plan de reestructuración que contempla un alivio de más de US$ 40.000 millones en el flujo de fondos para la deuda de la Argentina durante los próximos años .

“El plan de reestructuración propuesto por el Grupo proporcionaría al Gobierno un espacio financiero con el objetivo de satisfacer las demandas económicas y sociales del pueblo argentino a corto plazo, y también crear una base para el éxito a largo plazo”, señala el comunicado.

Sin el apoyo de los fondos en los tres grupos de acreedores, la Argentina camina hacia un nuevo default de la deuda, a menos que el Gobierno acepte mejorar su oferta.

Acercamiento

Pese al rechazo, los tres grupos se mostraron dispuestos a negociar con el Gobierno para llegar a un acuerdo y resolver la crisis de la deuda.

El mensaje de los grandes fondos dejó varias líneas en busca de un acercamiento. Esos inversores ofrecieron un ramo de olivo: “El Grupo también considera que el gobierno necesita tiempo para implementar sus iniciativas fiscales para restaurar la estabilidad de la economía argentina. Al proporcionar al gobierno un período prolongado de alivio significativo en el flujo de caja, el Grupo busca proporcionar una ventana para la implementación firme de políticas que apoyen el crecimiento económico, la inclusión del sector financiero y el desarrollo sostenible en general”, indica el comunicado.

“Lamentablemente, a pesar de los esfuerzos del Grupo y otras partes interesadas, las propuestas contenidas en el comunicado de prensa recientemente publicado no son propuestas que el Grupo pueda o vaya a apoyar “, señala.

“El Grupo considera que todas las partes interesadas en Argentina deberán contribuir a una solución que ponga a la Argentina en el camino hacia el crecimiento sostenible y la estabilidad financiera. Sin embargo, las propuestas incluidas en el comunicado de prensa no satisfacen ese objetivo y buscan colocar una parte desproporcionada de los esfuerzos de la Argentina para el ajuste a largo plazo sobre los hombros de los tenedores de bonos internacionales”, agrega luego el mensaje de los grandes acreedores.

“El Grupo está preparado para continuar el proceso de negociación en un esfuerzo por acordar mutuamente un camino hacia el futuro”, indica sobre el final.

El rechazo del otro grupo, el “Grupo de Bonistas del Canje”, fue más áspero, similar al del Comité de Acreedores: dijeron que sus opiniones no fueron tenidas en cuenta, y que el Gobierno optó por hacer una oferta “unilateral” sin encarar realmente “negociaciones de buena fe”. Ambo grupos dieron a entender que el Gobierno no los tuvo en cuenta para negociar.

“En lugar de seguir un curso de compromiso constructivo, la Argentina ha optado por hacer una oferta unilateral”, dijeron los fondos del grupo “Bonistas del Canje”, con tenencias de deuda más bajas. “La propuesta de la Argentina no representa el resultado de negociaciones de buena fe, por lo que el Grupo de Bonistas del Canje la considera inaceptable y no tiene intención de apoyarla”, agregaron.

Así y todo, ese grupo también se mostró dispuesto para “trabajar de buena fe” y buscar una solución para resolver la crisis de la deuda.

“El Grupo de Bonistas del Canje sigue disponible para trabajar de buena fe con la Argentina para enfrentar sus desafíos y para presentar propuestas realistas que puedan proporcionar a la Argentina un camino consensuado hacia una carga de deuda sostenible”, afirma el grupo. “El camino de la Argentina hacia un futuro más próspero requiere del apoyo activo y la cooperación de todas las partes: tenedores de bonos internacionales y locales, el FMI, el Banco Mundial y otros socios multilaterales y bilaterales, además de la sociedad argentina y su gobierno”, agrega.

Fuente: La Nación