1 marzo 2021

Racing obtuvo una victoria ajustada frente a Boca

Por los cuartos de final de la Libertadores Racing club de local en el Cilindro de Avellnaeda le ganó 1 a 0 a Boca con gol de cabeza de Melgarejo luego de una gran jugada colectiva, sin haber recibido goles en condición de local.

Racing lo ganó a lo Racing. Con paciencia, con dedicación, con esa jugada made in Beccacece, con ese golazo de nueve toques. Y lo ganó, sobre todas las cosas, bien. Con personalidad, con decisión, con espíritu copero. Así como le jugó a Flamengo, le jugó a Boca. Así como eliminó al campeón, dejó a otro candidato contra las cuerdas. Porque va a la Bombonera con este 1-0 que vale más que el resultado nominal. Vale medio pasaje, vale no haber recibido el gol de visitante, vale la ilusión de sentir que la semifinal está ahí, más cerca que nunca.

Antes, en esa etapa, había sido otra historia. Ahí, Boca había terminado mejor. Fue superior a Racing en el área rival, porque le sacudió el arco a Arias. Una, dos, tres veces. Primero fue Tevez, luego Villa, por último Fabra. Y la Academia lo sintió, quedó acorralado contra su arquero, que resistió bien, pero con sus compañeros retrasados, acusando esa supremacía del equipo de Russo, que en el final de esta etapa se creyó y fue dueño del partido.

Racing, en esa etapa, la tuvo. Mucho. Más que Boca. A veces, demasiado. Esa famosa diferencia entre tenerla y entretenerla. Le costó salir de ahí. Cuando pareció lastimar a su rival, lo hizo más que nada por derecha (vaya paradoja, terminaría marcando el 1-0 por izquierda), con un Fabricio Domínguez que cuando le ganó la espalda a Villa, llegó al fondo y preocupó. Sin embargo, así como Arias tapó tres, Andrada sólo se tuvo que estirarse en una: un remate de Sigali, que anticipó desde el fondo, penetró y estuvo cerca de marcar el primero.

Resumen del Partido

Boca, en definitiva, en esa primera etapa jugó a lo que mejor sabe. Le faltó juego, es cierto. Apagadísimo Cardona, desconectado Salvio, Villa fue su única y mejor arma. Cada vez que encaró, pasó. Y ahí generó ese desequilibró que sólo un Tevez picante, siempre listo, acompañó. El equipo de Russo fue más directo que su rival, pero… Le faltó concretar esas situaciones que tuvo a favor. Y que lamentará por lo menos hasta el próximo miércoles, porque la Academia, después, no lo perdonó.

La serie está abierta, claro. Pero Racing sacó esa ventaja que, claro, alimenta su ilusión. La de dejar a Boca por primera vez afuera de una Copa. La de meterse entre los cuatro mejores de América.