8 mayo 2021

ONU: Una ayuda directa de 250 millones para Beirut

Los participantes en la reunión organizada por la ONU y Francia quieren que sea una ayuda directa y «se entregue al pueblo»

El futuro inmediato de Beirut pasaba por la teleconferencia de donantes organizada por Francia en la que hubo representantes de 28 países que se comprometieron a destinar 252,7 millones de euros para ayudar a las víctimas de la explosión del martes. La asistencia «llegará a tiempo, será suficiente para las necesidades de los libaneses (…) y se entregará de manera directa a la población, con eficacia y transparencia», recogió el comunicado final.

El presidente francés, Emmanuel Macron, fue el encargado de presidir esta iniciativa que anunció durante su visita a la capital libanesa el jueves pasado, en la que prometió ayuda y que ésta no caería en «manos de los corruptos», en referencia a la clase dirigente del país. «Debemos dejar a un lado nuestras diferencias y ayudar al pueblo libanés, cuyo futuro está en juego tras la explosión que arrasó Beirut», declaró Macron en el inicio de una teleconferencia que contó la participación de países como Estados Unidos, China, Rusia, Egipto o Catar.

Para intentar evitar que la sombra de la corrupción amenace la reconstrucción, los donantes acordaron que la respuesta sea coordinada directamente a través de las agencias de Naciones Unidas y de organizaciones no gubernamentales. Sanidad, comida, educación y alojamiento son los cuatro puntos clave en los que se centrará el apoyo internacional.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, condicionó la entrega de miles de millones de dólares por parte de este organismo a que las autoridades se comprometan a llevar a cabo una serie de reformas. «Este es el momento para que los políticos actúen de forma decisiva. Estamos listos para ayudar», señaló Georgieva, quien recordó que el FMI lleva meses negociando con Beirut sin lograr que se ponga en marcha reforma alguna.

La terrible explosión del martes en el puerto de Beirut dejó 158 muertos, 6.000 heridos y cientos de miles de personas sin hogar. La investigación está abierta, pero hasta ahora todo apunta a que se trató de un accidente y los libaneses claman contra unas autoridades que permitieron almacenar 2.700 toneladas de nitrato de amonio en un almacén del puerto desde 2014. Los responsables del puerto y la aduana alertaron en seis ocasiones de la peligrosidad del material, pero nadie ordenó retíralo de allí. Diecinueve personas permanecen en arresto domiciliario.