26 febrero 2021

Médico italiano que lucha contra la COVID-19: “No es una vacuna, es una cura que anula el virus”

Roberto Mezzetti es un doctor que trabaja en el hospital de Bergamo, Italia, uno de los epicentros de la COVID-19 y que viene luchando desde hace dos meses contra esta enfermedad.

Además, según el especialista, el desconocimiento del nuevo coronavirus provocaba que el personal médico se enfermara porque no existía un protocolo de protección. “Hoy en el país hay más de 140 médicos caídos en batalla”, asegura.

Asimismo, el cirujano cardiovascular agregó que en el hospital de Bergamo tuvieron que aprender que «el virus provocaba una respuesta inmunológica excesiva, una hiperinmunidad que generaba problemas en la coagulación de la sangre. El problema respiratorio era debido a una tromboembolia pulmonar. Entonces empezamos a utilizar heparina, un anticoagulante, como prevención también en la etapa aguda de la enfermedad».

«Con respecto a la terapia para apagar la hiperinflamación, el único medicamento convalidado es la hidroxicloroquina, que se utiliza habitualmente para tratar la artritis reumatoidea y la malaria», añadió.

Después de meses de angustia, Mezzetti contó que en su policlínico cerraron uno de los tres pabellones para los casos de COVID-19 positivos. Esto significa que no hay más urgencias, se acabó la terapia intensiva y quedan los últimos pacientes internados.

¿Cómo lo lograron?

Según Roberto Mezzetti esto se debe a la «la transfusión de plasma hiperinmune de pacientes infectados con síntomas leves y negativizados a pacientes infectados».

«El paciente positivo recibe una transfusión con anticuerpos que evitan que en su organismo se desate una respuesta hiperinmune. El plasma actúa como un antiviral y la consecuencia es que el virus se destruya», sostuvo.

Para el especialista en salud, la solución llega del ser humano, no de los laboratorios. «No es una vacuna, es una cura que anula el virus», finalizó.