9 mayo 2021

La negociación de la deuda argentina entra en una fase definitiva

Las negociaciones de Argentina con acreedores privados para reestructurar bonos por 66.239 millones de dólares entran esta semana en una fase definitiva ya que el viernes 22 expiran dos plazos cruciales para este proceso.

El 22 es la fecha límite que tienen los tenedores de bonos de ley extranjera del país para dar su consentimiento a la propuesta de reestructuración lanzada por Argentina hace casi un mes.

También el viernes caduca el período de gracia de treinta días al que se acogió Argentina al no pagar un vencimiento de intereses por 500 millones de dólares de tres bonos incluidos en la oferta de canje.

Si para entonces no hay acuerdo con los acreedores y no regulariza el pago de ese compromiso, Argentina entrará en un cese de pagos selectivo.

Una oferta con poca aceptación

La propuesta presentada por Argentina el 22 de abril incluye un período de gracia de tres años, es decir, empezar a pagar en 2023 cupones con un tasa inicial del 0,5 %, que se incrementaría paulatinamente hasta un interés medio del 2,33 % y una tasa máxima de 4,875 %.

También implica una quita del 5,4 % sobre lo adeudado y del 62 % sobre los intereses.

La oferta fue rechazada por diversos grupos de acreedores liderados por poderosos fondos de inversión como Blackrock, Fideliity, Ashmore, Monarch y Gramercy.

El plazo inicial de adhesión a la oferta caducaba el 8 de mayo, pero el Gobierno decidió prorrogarlo hasta el 22 por un nivel de aceptación cuyo porcentaje, según fuentes del mercado, rondó entre el 15 % y el 20 %.

Tres contraofertas

A última hora del viernes, el Gobierno de Alberto Fernández confirmó haber recibido tres contraofertas, pero no dio detalles de su contenido ni de quienes las presentaron.

Dos de los comités que reúnen a tenedores de bonos argentinos han confirmado que ellos han presentado contrapropuestas.

Uno de ellos es el Grupo de Titulares de Bonos de Canje, integrado por 18 fondos que afirman tener el 15 % de los bonos emitidos por Argentina en los canjes de 2005 y 2010.

El otro es el Comité de Acreedores de Argentina, que presentó junto a los fondos Gramercy y Fintech Advisory una contraoferta para la reestructuración de bonos argentinos emitidos despues de 2016.

Ambas ofertas, según los grupos, fueron «coordinadas» y «representan un esfuerzo de buena fe por parte de estos grupos para proporcionar una base coherente para una reestructuración expedita» de los bonos argentinos de ley extranjera y «un perfil de deuda sostenible a largo plazo».

Ambas, aseguran respetar tanto los principios de los bonistas como las «condiciones económicas actuales» de Argentina, cuya economía está en recesión desde hace dos años.

Apertura al diálogo

El Gobierno analiza las contraofertas para ver si cumplen el objetivo de «restaurar la sostenibilidad de la deuda pública».

«El Gobierno argentino y los acreedores de la República continúan el diálogo constructivo en pos de alcanzar un acuerdo sostenible en el proceso de la reestructuración de la deuda pública externa», dijo el viernes el Ministerio de Economía en un comunicado.

En una entrevista publicada este domingo por el portal informativo Cenital, el ministro afirmó que «se está dando un diálogo» con los acreedores que «está yendo por el camino deseable» y aseguró que el Gobierno está «abierto a escuchar ideas»