16 abril 2021

La Universidad de Harvard demandó al gobierno de Estados Unidos

Harvard contraataca. La universidad más prestigiosa de Estados Unidos ha demandado al Departamento de Inmigración por su decisión de retirar los visados a todos los estudiantes que tomen la mayoría de las clases en línea. Para cuando se produjo el anuncio la Universidad de Harvard, como muchas otras, ya había planificado sus clases para el próximo curso completamente por internet ante el temor a un repunte del Covid 19.

Se trata de una medida « arbitraria y caprichosa», dice la institución educativa en la queja legal interpuesta en un tribunal de Massachusetts, porque el gobierno ya había afectado en marzo que las clases fueran virtuales mientras durase la emergencia. Con los más de tres millones de casos alcanzados ayer –casi el doble que Brasil, el siguiente en la lista mundial- no hay duda de que la emergencia persiste. Por eso la decisión de la agencia migratoria «es un abuso de su discreción que pone en peligro la salud pública», protesta la universidad.

Al anunciarla repentinamente el lunes por la tarde, el gobierno federal «ha lanzado virtualmente toda la educación superior de Estados Unidos en el caos». Más de un millón de alumnos han sido afectados, entre ellos 7.200 españoles, que no podrán volver a entrar en Estados Unidos si los tribunales no hace nada para congelar la decisión. A las universidades se les ha pedido que presenten todo un nuevo plan operacional antes del miércoles que viene y que entreguen antes del 24 de agosto nuevos certificados para los visados migratorios F-1 a todos los estudiantes que puedan cumplir con un modelo híbrido de educación en el que haya una mayoría de clases presenciales.

Harvard denuncia que la emisión de nuevas directrices se ha llevado acabo «sin ninguna indicación previa ni consideración por la salud de los estudiantes, de la facultad, el personal de la universidad o las comunidades que les rodean», dice la demanda. «Las acciones de migración dejan a miles de estudiantes internacionales sin ninguna opción educativa dentro de Estados Unidos» y, por la cercanía con el comienzo del curso, se quedan mayormente «sin posibilidades de transferir (la matrículas) a otras universidades» que proporcionen la educación presencial que ahora requiere la agencia de inmigración. «Para muchos estudiantes, volver a sus países de origen para participar en los cursos por Internet es imposible, impracticable preventivamente caro y/o peligroso». Este último será el caso de muchos venezolanos, saudíes y ciudadanos de otros países que atraviesan turbulencias políticas.

Todo indica que la decisión de inmigración refleja un esfuerzo del gobierno federal para forzar la vuelta a la normalidad, como hizo ayer con los colegios de educación básica. Tras un furibundo tuit de Trump quejándose de que «Alemania, Dinamarca, Noruega, Suiza y muchos otros países HAN REABIERTO LOS COLEGIOS SIN PROBLEMAS», el vicepresidente Mike Pence amenazó ayer con retirar los fondos federales a los colegios que opten por la educación a distancia de acuerdo con las indicaciones del Centro para el Control de Enfermedades (CDC), con la que el presidente está en desacuerdo. «¡Voy a reunirme con ellos!», bramó por Twitter.