14 abril 2021

Francia: Logran controlar incendio en la catedral de Nantes, indicios señalan que no fue fortuito

Esta mañana casi vuelve a repetirse la historia, a casi un año del incendio en la catedral parisina de Notre Dame.

Las llamas que se escapaban a primera hora de la mañana del sábado desde la catedral de Nantes hicieron a muchos franceses revivir el drama sufrido poco más de un año antes en París, cuando otro incendio devastó la catedral de Notre Dame. Al final, el fuego en el templo nantés no fue tan grave como el capitalino y, aunque dejó fuertes daños, especialmente en el órgano barroco que era uno de los orgullos del monumento, el siniestro pudo ser controlado en pocas horas.

El primer ministro, Jean Castex, se desplazó al lugar junto con miembros de su Gobierno y prometió “toda la ayuda del Estado” para la reconstrucción de la catedral tras un incendio que, según apuntan los primeros indicios, no parece fortuito.

“Hay tres puntos de partida del fuego, eso nos lleva a privilegiar la hipótesis criminal, esto no parece casualidad”, sostuvo el fiscal de Nantes, Pierre Sennès, en la emisora regional France Bleu. Aunque no se han hallado muestras de que los accesos exteriores de la catedral hayan sido forzados, los tres puntos de fuego estaban a una “distancia considerable”, acotó a la Agencia France Presse. Por este motivo, su oficina abrió de inmediato una investigación por “incendio voluntario”, si bien el fiscal subrayó que toda sospecha es, por el momento, eso, una sospecha. “Todavía no hemos sacado ninguna conclusión”, puntualizó.

Los bomberos fueron aproximadamente a las 7:45 de la mañana por unos peatones que habían visto salir llamas por el rosetón de la fachada de la catedral de San Pedro y San Pablo, un templo del siglo XV que en su larga historia ha sufrido varias calamidades.

Según explicó el director departamental de bomberos, Laurent Ferlay, al llegar las brigadas, se encontraron con un “incendio violento a nivel del gran órgano”, que finalmente ha quedado totalmente destruido. Además, detalló en declaraciones a la prensa, la plataforma sobre la que está situado “es muy inestable y amenaza con derrumbarse”.

El órgano “ha desaparecido por completo”, confirmó el administrador diocesano y actual encargado de la catedral, el sacerdote François Renaud, que según una emisora local entró con los bomberos en el templo. También han quedado destruidos los vitrales que estaban tras el instrumento, “una vidriera completa del siglo XVI (…) Es muy impresionante y una pérdida inestimable”, lamentó el religioso.

Pese a los daños, subrayó Ferlay, “no estamos en un escenario de Notre Dame de París o de 1972”. Pasado el mediodía, el propio Ferlay declaró “controlado” el incendio, pese a que el centenar de bomberos que trabajaba en el siniestro aún no había logrado apagar todos los focos, por la dificultad de acceder a algunos puntos de la nave.

Castex llegó por la tarde a Nantes en una visita relámpago, acompañado de su ministro del Interior, Gérald Darmanin, y de la responsable de Cultura, Roselyne Bachelot.

El primer ministro, que dijo que no disponía de “ninguna información” sobre el estado de las investigaciones, manifestó su “deseo” de que la catedral sea reconstruida “lo más rápido posible” y prometió que el “Estado pondrá todo de su parte” para ello.

Bachelot, mientras tanto, subrayó que este nuevo drama en un templo gótico francés “recuerda hasta qué punto el patrimonio” une a los franceses. “Todos, incluso los no creyentes, incluso si no forman parte de la comunidad católica, se sienten afectados (…) El Estado va a estar sin duda alguna allí para realizar los trabajos de urgencia, y después, los grandes trabajos” de restauración que sean necesarios, aseguró.

El desastre también provocó la consternación del presidente, Emmanuel Macron, quien desde Bruselas se unió en los mensajes de apoyo a Nantes. “Después de Notre Dame, la catedral San Pedro y San Pablo, en el corazón de Nantes, está en llamas. Apoyo a nuestros bomberos que asumen todos los riesgos para salvar esta joya del gótico de la ciudad de los duques”, expresó en un mensaje en Twitter. Según la Conferencia de Obispos de Francia, Macron también conversó con el presidente de la máxima institución religiosa del país, monseñor Eric de Moulins-Beaufort, a quien manifestó “el vínculo que une a la comunidad nacional y a la comunidad católica ante este nuevo drama”.