15 abril 2021

El país entró en default técnico al postergar hasta 2021 el pago de una parte de la deuda

Técnicamente, la Argentina entró hoy, lunes, en default.

El Gobierno dispuso postergar hasta el 2021 el pago de una parte de la deuda pública por unos 8.400 millones de dólares. Se trata básicamente de los Bonar y Discount emitidos bajo ley argentina. Se apeló a un decreto presidencial de necesidad y urgencia, el número 346.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, aseguró que la decisión de prorrogar hasta el año próximo el pago de la deuda pública “estaba contemplada” en el proceso de reestructuración decidido por el gobierno nacional.

“Está decisión constituye un paso que estaba contemplado en el proceso de restauración de la sostenibilidad de la deuda pública”, precisó Guzmán a Télam.

El titular del Palacio de Hacienda subrayó que desde el Gobierno se apunta “a un tratamiento equitativo para la deuda pública en dólares bajo la ley argentina y las leyes extranjeras”.

No obstante con esta decisión, el Gobierno prioriza la posibilidad de un acuerdo con los acreedores que tienen bonos emitidos bajo ley de Nueva York. Este año habría que pagarle a este grupo de bonistas unos 3.400 millones de dólares.

Gabriel Caamaño, economista de la consultora Ledesma, interpretó: “Defaultearon deuda local en moneda extranjera y no la ley externa. Primero, eso me hace acordar a Rusia en 1999. Segundo, eso ya invalida todas las conferencias del Guzmán. Credibilidad cero“, en relación a que el ministro de Economía había asegurado días atrás que los tenedores de deuda con legislación local tendría el mismo tratamiento que los extranjeros.

En las postrimerías del gobierno de Mauricio Macri se había resuelto reperfilar las letras del Tesoro (LETE), que luego fueron reperfiladas por segunda vez por Guzmán, apenas asumió. El pago de estas letras se diferirá ahora nuevamente, pero además, se incluirán todos los títulos públicos, tanto capital como intereses. Los mayores vencimientos eran los Bonar 20 y 24, que debía pagar intereses y amortizaciones por  casi 4.300 millones de dólares.

No sólo los perjudicados serán los inversores locales, e incluso la Anses. También hay fondos de inversión extranjeros que tienen en su cartera Bonar 2024, por ejemplo (emitido por Axel Kicillof en 2014). El 8 de mayo había un pesado vencimiento de este título por unos u$s 1.600 millones.

Los expertos debaten en las redes sociales si la decisión del Gobierno puede ser considerado un default liso y llano. Miguel Zielonka de cirector Asociado en EconViews, opina que “no cumplir con todas las condiciones originales del título es default. Pero al menos el Gobierno está buscando ser lo menos agresivo posible“.

De hecho, la estrategia original era postergar por un tiempo corto los vencimientos de capital ley local hasta tanto se lograra un acuerdo con los acreedores de ley extranjera para luego replicar lo acordado en los bonos domésticos. Se estimaba que en mayo debería estar cerrada las dos operaciones. Pero la crisis desatada por la pandemia complicó la negociación con los bonistas, sumado a las idas y vueltas del Palacio de Hacienda.  

El economista liberal Diego Giacomini tiene una visión pesimista sobre el corto plazo. Escribió en Twitter: “Ahora se viene: 1) Argentina peor desempeño macro entre 200 países en 2020, 2) vamos hacia inflación de 3 dígitos; 3) desplome de PBI histórico en 2020, con caída en también en 2021; 4) default que perdurará también próximo mandato. Mentira máxima: dirán que la culpa es Covid-19”.

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