8 mayo 2021

EEUU ordena a China el cierre de su consulado en Houston

El Departamento de Estado confirma la decisión «con el fin de proteger la propiedad intelectual estadounidense y la información privada» tras las críticas y las amenazas de represalias de Pekín

Hace unas horas, una cadena de televisión de Houston emitió un vídeo en el que se ve a varias personas quemando bolsas de basura con documentos en el patio del consulado de China de la ciudad estadounidense. La policía y los bomberos acudieron al lugar después de la llamada de varios vecinos alertados por las llamas. Poco antes de todo aquello, los trabajadores de la delegación diplomática habían recibido la noticia de que debían de desalojar el edificio como tarde el viernes a las 16:00 horas. Estados Unidos había ordenado cerrar el primer consulado chino, abierto en 1979.

Según ha dicho este miércoles Morgan Ortagus, portavoz del Departamento de Estado, la orden es para «proteger la propiedad intelectual y la información privada de los estadounidenses». Desde Pekín ya han anunciado represalias. No hay pandemia que frene las tensiones entre las dos potencias mundiales. Ni día que no se abran nuevos frentes en la nueva Guerra Fría. El último, el cierre del consulado chino en Houston, supone un movimiento sin precedentes que aviva aún más un conflicto que toca casi todos los terrenos: desde el comercio y la tecnología, hasta las libertades de Hong Kong y la narrativa del coronavirus.

«Estados Unidos tiene muchas más misiones diplomáticas y personal que trabaja en China. Entonces, si Estados Unidos está empeñado en tomar este camino equivocado, nosotros responderemos resueltamente». Esta fue la respuesta al último enfrentamiento de Wang Wenbin, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China. Wang señaló en rueda de prensa que el cierre del consulado es «una provocación política unilateral por parte de Estados Unidos contra China, una violación grave del derecho internacional y las normas básicas que rigen las relaciones internacionales».

La última vez que la administración de Donald Trump ordenó el cierre de un consulado extranjero en territorio estadounidense fue en agosto de 2017, cuando exigió a Rusia que cerrara su consulado en San Francisco y dos anexos diplomáticos, en Nueva York y Washington. Ahora le ha tocado el turno a China, que cuenta con otros consulados en Nueva York, Chicago, Los Ángeles y San Francisco. Por su parte, Estados Unidos, además de su embajada en Pekín, tiene consulados en las ciudades chinas de Wuhan, Shanghai, Shenyang, Guangzhou y Chengdu.

La portavoz estadounidense sugirió durante su comparecencia que China había violado la Convención de Viena, que dice que los diplomáticos deben respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor y no interferir en sus asuntos internos. «Estados Unidos no tolerará las violaciones de la República Popular China de nuestra soberanía e intimidación de nuestro pueblo», dijo la portavoz.

Su homólogo chino respondió que esta orden se ha producido también en medio de una campaña de acoso a diplomáticos chinos y de intimidación a estudiantes del gigante asiático. «China condena enérgicamente este movimiento indignante e injustificado para sabotear las relaciones entre China y Estados Unidos. Nuestra parte insta a la parte estadounidense a retractarse inmediatamente de esta decisión equivocada», reclamó Wang.