8 mayo 2021

Deuda pública: Confirmaron un acuerdo con los principales bonistas

Cuando la Argentina se encaminaba a prolongar su estado de default, Alberto Fernández ordenó a Martín Guzmán que cerrara un acuerdo con los bonistas de Wall Street. El Presidente debió mejorar la última oferta oficial para alcanzar un deal con los fondos de inversión, pese a su reiterada negativa pública y privada. “No voy a pagar un centavo más”, enfatizaba el jefe de Estado cada vez que se le preguntaba sobre las exigencias de los poderosos acreedores de la Argentina.

Deuda Pública

En este contexto, Guzmán acometió una sucesión de conversaciones con determinados acreedores privados que dieron como resultado una oferta consensuada que fue anunciada esta madrugada. Esa propuesta de reestructuración de la deuda externa, que llevó más de ocho meses de intensa negociación y se resolvió en un día, establece lo siguiente:

1. El Valor Presente Neto (VPN) de los bonos a canjear será de 54.8 dólares por cada lámina de 100 dólares.

2. Se cambia la fecha original de pago de los cupones semestrales. Serán cancelados en enero y julio, lo que implica para los bonistas un beneficio de casi un punto (0.8), sin costos adicionales para los pagos que Argentina hará todos los años.

3Se adelantan los vencimientos de capital, pero respetando la propuesta de Martín Guzmán respecto al período 2021-2024.

4. Aún no se terminó de definir la normativa jurídica vinculada a las Cláusulas de Acción Colectiva (CAC´s) y a las reglas de re-asignación de los títulos acorde a sus respectivas series.

5. La oferta oficial será prorrogada en la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) hasta el 24 de agosto.

6. La iniciativa consensuada entre el Gobierno y los fondos de inversión significa un ahorro de 30 mil millones de dólares en capital e intereses.

El domingo a la tarde, frente a un panorama desolador, Alberto Fernández cambió su estrategia de negociación y aceptó la posibilidad de mejorar la oferta oficial frente a la exigencia de los fondos de inversión que apostaban a un deal con beneficios para ambas partes.

“No voy a ser el Presidente del default”, le dijo a Martín Guzmán antes de iniciarse una frenética carrera contra reloj que unió Olivos, el Palacio de Hacienda, Tigre, Barrio Norte, Wall Street y Londres. El ministro de Economía negociaba sin parar, y Alberto Fernández monitoreaba las simultáneas de ajedrez para zanjar diferencias y moldear un rápido acuerdo con los acreedores privados.

El Gobierno había registrado su última oferta oficial con un Valor Presente Neto (VPN) de 53.4 dólares para los bonos a canjear, mientras que los fondos de inversión habían replicado con un VPN de 56 dólares en promedio.

Con las nuevas instrucciones presidenciales, Guzmán llamó por teléfono a Jennifer O´Neill, manager de BlackRock, el principal acreedor privado de la Argentina. El ministro explicó a O´Neill que Alberto Fernández ya había descartado suspender las negociaciones y que estaba buscando una oferta consensuada para cerrar un deal en las próximas horas.

O´Neill escuchó con atención el planteo de Guzmán y pidió tiempo para contestar. La manager de BlackRock tenía que consultar con sus colegas que representan a otros bonistas de New York. El domingo a la noche, Guzmán recibió una oferta informal que establecía lo siguiente:

1. Un Valor Presente Neto de los bonos que no llegaba a 55 dólares por cada lámina de 100 dólares.

2La necesidad de reformar ciertos conceptos jurídicos respecto a la re-asignación de los títulos al momento de cumplir las Cláusulas de Acción Colectiva (CAC´s), que deberían ser avaladas por la comunidad financiera internacional.

Con la oferta de BlackRock, que estaba consensuada con la mayoría de los acreedores, Guzmán habló con Alberto Fernández para conocer su punto de vista. El Presidente estuvo de acuerdo, y a partir de allí se inició una ronda de consultas políticas que incluyeron a CFK, Massa, y Máximo Kirchner.

Guzmán visitó a CFK en su apartamento de Barrio Norte, hizo un zoom con Máximo, Massa y un puñado de diputados nacionales, adonde dejó entrever que el deal estaba al caer. Después conversó con el Presidente para ajustar los detalles técnicos de la iniciativa consensuada que hoy será anunciada oficialmente .

La decisión política de Fernández de evitar el default y ejecutar una negociación relámpago, fue elogiada por los bonistas de Wall Street y por ciertos funcionarios de altísimo nivel en la Casa Blanca, el Departamento de Estado, el Departamento del Tesoro y el Fondo Monetario Internacional.